Jesús de Galíndez Suárez
Probablemente habrá pocos personajes vascos sobre los que se hayan escrito varios libros de
investigación o se hayan rodado películas.
Sobre Jesús Galíndez, hasta ahora, se han escrito seis libros de investigación, una novela y se
ha rodado una película. Cientos artículos de periódicos. Entre ellos, de medios de
comunicación como el New York Times, el Washington Post o la revista Life.
El FBI guarda más de 5.000 documentos vinculados a Galíndez. Y otros tantos la CIA. El FBI,
una vez que se desclasificaron por orden judicial su archivos, tenía que informar a la CIA de
cada persona que quería a acceder a ellos.
¿Pero quién era Jesús Galíndez?
Nacido en Madrid. Era afiliado al Partido Nacionalista Vasco. Abogado, Gudari, escritor, jurista
y delegado del Gobierno vasco en el exilio en la República Dominicana y Estados unidos entre
1942 y marzo de 1956. La fecha de su secuestro y desaparición.
Defensor infatigable de nuestra cultura, de los derechos humanos o de la libertad del pueblo
vasco.
Es autor de novelas, cientos de artículos y estudios jurídicos. Su tesis doctoral la dedicó a
analizar la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, el dictador de la Republica Dominicana, aliado
de los Estados Unidos.
Para impedir la publicación de su tesis, Trujillo tomó la decisión de secuestrarle en Nueva York.
En plena Quinta Avenida. Lo había hecho con otros exiliados dominicanos y siempre había
salido impune.
Con la ayuda de detectives privados, médicos y policías comprados organizó, bajo la
supervisión de la embajada dominicana, un rapto de película.
Fue secuestrado, probablemente en su apartamento que también era sede de la Delegación.
En la Quinta Avenida. Drogado. Trasladado en una ambulancia a un avión que le estaba a
esperando en uno de los aeropuertos de Nueva York. Y desde allí, con un piloto
norteamericano a la República Dominicana. En Santo Domingo fue torturado y asesinado.
Su cuerpo nunca fue encontrado.
Trabajo, por orden del Lehendakari, para los servicios secretos de los Estados Unidos durante
la guerra y la postguerra.
Acceder a los archivos del FBI es, en su mayor parte, acceder a una documentación
completamente censurada en la que es muy difícil leer más de dos frases seguidas.
Una vez que la sospechas sobre la autoría de su secuestro empezaron a recaer en Trujillo, este
mando asesinar a la mayor parte de los que habían participado en su desaparición.
Norteamericanos y dominicanos.
Un reguero de sangre que llevó a la propia muerte de Trujillo. Familiares de uno de los
militares que el dictador “mando suicidar” organizaron un complot a para asesinarle.
Para aquel momento Trujillo ha había perdido el apoyo de los Estados Unidos. En su locura
por esconder su participación ordenó asesinar también a los ciudadanos norteamericanos que
habían tomado parte en la operación.
Hoy su crimen sigue sin esclarecer.