Bitxiak

Máquina de coser de la madre de Esteban Urkiaga “Lauaxeta” Febrero 2026

Durante este mes de febrero, en la exposición efímera denominada Bitxiak, el Museo del Nacionalismo Vasco muestra la máquina de coser marca “Singer”, con nº de serie F7923157, utilizada por Vicenta Basaran, madre de Esteban Urkiaga “Lauaxeta”, donada por Miren Sorkunde Urkiaga y conservada en el Museo del Nacionalismo Vasco. Esta pieza humilde y doméstica, ligada al trabajo silencioso de una madre, sirve como punto de partida para acercarnos a la vida de Lauaxeta, uno de los grandes poetas del renacimiento cultural vasco y figura clave del nacionalismo vasco en los años convulsos de la primera mitad del siglo XX.

Lauaxeta, Esteban Urkiaga Basaraz, fue uno de los grandes símbolos del renacimiento cultural vasco del primer tercio del siglo XX, poeta moderno y militante nacionalista cuya vida se truncó con solo 32 años, pero cuyo ejemplo cívico y literario sigue vivo en la memoria del pueblo vasco. Amante de su pueblo, de su cultura y de su idioma, unió de forma inseparable la creación literaria, el compromiso nacional y una profunda espiritualidad que se harían especialmente visibles en sus últimos días.

Vida, poesía y compromiso

Nacido en 1905 en Laukiz y criado desde niño en Mungia, en el caserío Lauaxeta cuyo nombre haría suyo como seudónimo, Esteban creció en un entorno en el que la modernización del país y la vida cotidiana se entrelazaban con la tradición rural y la lengua vasca. Su formación con los jesuitas en Durango, Loiola y Oñati lo puso en contacto con la literatura universal y con las estéticas modernas, al tiempo que afianzaba su conciencia euskaltzale y su compromiso con Euskadi.

 

Muy pronto destacó como poeta, hasta convertirse en uno de los principales renovadores de la poesía en euskera, y al mismo tiempo se volcó en el periodismo y en la militancia en el nacionalismo vasco, desde las páginas del diario Euzkadi y desde la intensa vida cultural y política de Bilbao. Para él, la libertad, la solidaridad, el sacrificio, la creatividad y el amor a Euskadi no eran conceptos abstractos, sino valores vividos, que lo llevarían a “darlo todo por la libertad bien amada – dana emon bihar jako maite dan askatasunari.

Gernika y los últimos días

Cuando en abril de 1937 Gernika fue arrasada por la aviación alemana, Lauaxeta se dirigió a la villa foral acompañando a un periodista francés, decidido a mostrar al mundo la verdad de la destrucción y a impedir que prosperara la versión de que habían sido los propios vascos quienes incendiaron la ciudad. Allí fue detenido por el ejército franquista y conducido a Vitoria-Gasteiz, donde un consejo de guerra sumarísimo lo condenó a muerte.

 

La vitrina de Lauaxeta en “Nor gara gu?”

En la exposición “Nor gara gu?” del Museo del Nacionalismo Vasco, una vitrina permite acercarse a Lauaxeta a través de objetos originales que hablan de su vida, de su mundo afectivo y de su última etapa. Allí puede verse un dibujo a lápiz de Atxilo Lauaxeta, en cuyo reverso aparece un texto en euskera titulado “Eguna Berantz doa”. Junto a él se expone un dibujo dedicado a Zubillaga, que refleja la red de amistades y complicidades culturales en la que se movía el poeta.

 

También se muestran los libros que escribió: “Arats Beran” y “Bide Barijak – Nuevos rumbos”, testimonio tangible de su voluntad de llevar la poesía vasca a la modernidad europea.

De un dramatismo especial es el pequeño dibujo y escrito “¡Cristo mío!”, realizado sobre el cartón de una cajetilla de cigarrillos de la “Compañía Arrendataria de tabacos”, donde se hace visible la mezcla de angustia, oración y lucidez de quien sabe que se acerca el final. A su lado, el visitante puede contemplar el escrito de Esteban Urkiaga “Lauaxeta” titulado “Plegaria Postrera”, síntesis estremecedora de su fe y de su entrega.

Miradas y compañías

La vitrina reúne también imágenes que sitúan a Lauaxeta en sus relaciones humanas, políticas y culturales. Una fotografía tomada en 1929 en Mañaria, el día del funeral de Evaristo Bustinza “Kirikiño”, lo muestra junto a familiares, amigos y figuras destacadas del mundo vasco. En otra imagen aparecen, de izquierda a derecha, de pie, José Domingo Arana, Pedro Albizu, Pedro Basaldua, Gabino Artolozaga y Emilio Abando, y sentados, también de izquierda a derecha, José Luis Irisarri, Esteban Urkiaga “Lauaxeta” y Andrés Arambalza.

Una tercera fotografía recoge a Francisco de Maidagan y otros compañeros, con Lauaxeta en el grupo de pie y, en primer plano, en cuclillas, Jesús María Zuaznabar y De Biciosa. En todas ellas, el rostro de Lauaxeta aparece como el de un hombre inserto en una comunidad, rodeado de militantes, intelectuales y amigos que compartían la misma preocupación por el futuro de Euskadi.

Entre los objetos se incluye asimismo un dibujo de la Virgen con el Niño realizado por el propio Esteban, que vuelve a subrayar la dimensión espiritual de su personalidad. Y, quizá como núcleo emocional de la vitrina, se exhiben las poesías y notas manuscritas dirigidas a sus padres, a sus hermanos y al presidente del BBB, escritas antes de ser fusilado en el cementerio de Santa Isabel de Vitoria-Gasteiz. Una imagen de Esteban Urkiaga “Lauaxeta” completa este pequeño altar laico, donde la memoria se hace rostro.

Lauaxeta hoy

Así, en la exposición “Nor gara gu?” del Museo del Nacionalismo Vasco, la figura de Lauaxeta se presenta no solo a través de palabras, fechas y acontecimientos, sino también mediante dibujos, fotografías, manuscritos y objetos humildes que acompañaron sus últimos días. Cada pieza de la vitrina revela una faceta de este poeta envuelto en pólvora: el creador moderno, el militante nacionalista, el amigo leal, el creyente que reza y dibuja en un cartón de tabaco, el hijo que escribe a sus padres antes de morir.

Lauaxeta fue fusilado, pero aquellas balas no acabaron con él; su fe en Euskadi, su literatura y su ejemplo sereno lo han hecho indestructible a los ojos del pueblo vasco, y hoy el Museo del Nacionalismo Vasco contribuye a mantener viva esa presencia ante nuevas generaciones.

 

Fecha: 1904

Nº de registro: 12/0042

Medidas: Alto: 28 cm x ancho: 17 cm

Museo del Nacionalismo Vasco - Bitxiak - Máquina de coser de la madre de Esteban Urkiaga “Lauaxeta”
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“Queridos padres y hermanos: Pido a Dios que os consuele, Voy al cielo y allí os espero. Padre, sé el amparo de todos; Madre, enséñale el camino del cielo. Que nunca falte de casa la cruz, la Virgen María y la bandera de Euzkadi. Os beso con ternura.”

Esteban Urkiaga Basaraz, "Lauaxeta"

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